Seguramente recuerdas que en el 2018, salió la gran noticia sobre un producto que consumimos diariamente y que podíamos ver en en todos los canales de televisión, portales de noticias web y periódicos: el “atún” de lata del supermercado en realidad ni es “atún”, y para nuestra sorpresa existen algunas marcas que ni siquiera es en su mayoría pescado, sino soya.

La industria alimenticia dedicada a la venta de latas de túnidos no refiere toda la información que debería. Incluso a nivel gubernamental existen reglamentaciones (para nuestro entender) demasiado laxas. En la NMX-F-220-SCFI-2011 en la que participa SAGARPA y otras instituciones nacionales, se especifica al atún como: “es un grupo de peces vertebrados que viven en aguas oceánicas, son pelágicos y migratorios. El color de la carne es, según la parte del pescado, de un rosado tenue, hasta rojo intenso oscuro, es rica en proteínas, en ácidos grasos como el Omega 3 y en importantes vitaminas como A, D y las del tipo B, B3 y B12 para la nutrición humana”. Bajo esta definición extremadamente amplia podrían caber varios tipos de peces que ni siquiera podrían pertenecer a la familia de los túnidos, por ejemplo el medregal o el dorado, que incluso así lo especifican en dicho documento.

Según un estudio realizado por Oceana (Grupo dedicado a la defensa del Océano) en un periodo comprendido del 2010 al 2012 se encontró que en más de 1,200 pescados utilizados en unos 700 negocios y restaurantes en 21 estados de todo EUA, las dos terceras partes estaban mal etiquetadas pues no eran atún sino “escolar” un pescado que si es consumido frecuentemente puede llegar a causar problemas estomacales.

Mientras tanto, el estudio del 2018 realizado por la PROFECO de octubre a diciembre de ese año, alertó que muchas de las marcas que componen la oferta de ese mercado,  llegan a contener hasta un 62% de soya como su componente principal, especialmente las marcas: Aurrera, Ke! Precio, Great Value. En muchos de los casos, la materia prima que se utiliza es bonito, caballa y jurel.

Entendemos que estamos lejos de una situación ideal sin embargo recomendamos estar atentos en nuestras situaciones de consumo: leyendo las etiquetas de los productos y preguntando al personal de servicio cuando vamos a un restaurante.

De manera general no promovemos el consumo regular de estas latas por lo mencionado anteriormente sino también porque el consumo cotidiano de productos enlatados no es una opción muy saludable. No obstante también se entiende que es un producto con un excelente rendimiento y a bajo costo, sin embargo nosotros recomendaríamos explorar opciones con otro tipo de empaque o incluso seleccionar efectivamente en el supermercado alguna pieza de pesca fresca (con su atención a las características organolépticas, por supuesto).

Para aquellos que consideran al atún enlatado dentro de su dieta cotidiana les recomendamos las siguientes marcas que tienen un menor porcentaje de soya:

1. Lomo de atún aleta amarilla en agua, Tuny Light, con contenido neto 140 g y masa drenada 100 g.   (Soya de 1 a 4% en masa drenada)
2. Lomo de atún aleta amarilla en aceite, atún Dolores, con contenido neto 140 g y masa drenada 100 g. (Soya de 1 a 2% en masa drenada)
3. Lomo de atún aleta amarilla en agua, atún Dolores, con contenido neto 140 g y masa drenada 100 g. (Soya de 1 a 3% en masa drenada)

 

¿Ya conocías estos datos? ¿Cuál es la marca que tu compras? 🤔

 

 

 

 

Fuente: Huffpost.com ,  El Universal.com y  Roberto Gallina de fondodeolla.com